domingo, 28 de septiembre de 2014

Ontake

Nieva en Ontake.
Se refugia el otoño
bajo la tefra.

Fotografía de BBC News tras la erupción del Ontake

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Arte (I)

De los avernos
surge el artista urbano.
¡Píntanos ángeles!

Fotografía de Vigía

martes, 9 de septiembre de 2014

Taxi

Siempre he pensado que mis dotes anatómicas me llevarían a ganar alguna maratón popular; hasta el momento, eso no ha ocurrido. En cambio, he participado en alguna que otra carrera, la última fue, con la exactitud de un reloj suizo, hace un año. Atlética, precisamente, no fue, pero sí de esas que albergan, si el cliente se siente satisfecho con el trayecto, propina final. Fueron treinta kilómetros llenos de silencio, donde ninguno de nosotros hablamos. Supuse que mi ocupante quería la misma discreción que la ofrecida por el chófer de Bumpy Johnson. Llegados al destino, y tras una travesía plagada de un frío que erizaba los cortos abuelillos de mi nuca, me encontré un pago en lágrimas y una mísera moneda como propina, calderilla que, el día que ella decida ser mi taxista, le será devuelta.

Fotografía de Vigía

jueves, 20 de marzo de 2014

lunes, 17 de marzo de 2014

viernes, 21 de febrero de 2014

Árbol

Sinónimo de vida; también de éxitus: más de uno cae en el suicidio por muerte del loro en época de alergias. Arjé del oxígeno y útero de seres vivos.
Limpiamundos.
Perfume de La Tierra.
Elemento de bien cultural, histórico y religioso, pues a la sombra de sus hojas se dieron a conocer los regalos de los Reyes Magos, la teoría de la gravedad o el fin del Paraíso. En Madrid, el oso afila sus uñas en el tronco de un madroño antes de bajar a pescar al Manzanares. ¿Qué soldado de la Gran Guerra no ha descansado a los pies de la longevidad natural? Bien sabe Buda que bajo una higuera se alcanza el Nirvana. Los enamorados tallan su amor, cual Robin Hood y Lady Marian, en el corazón.
Lugar de conteo en el inicio del escondite.
Receta de la inmortalidad: quien más disfruta de la naturaleza es quien más vive. Con el calor descansa; baila con el viento; sus hojas cantan bajo la lluvia; se esconde bajo la nieve; a los rayos no teme…
Hogar de antepasados humanos que valoran su existencia.

Sin duda, el árbol de la vida es el propio árbol.

Fotografía de Vigía

miércoles, 19 de febrero de 2014

Gus

La primera vez que disparé a matar aún estaba en tercer curso de Primaria. Y fue allí, en el colegio, donde se produjo el terrible asesinato.
Salí contento al recreo, gran parte de culpa la tenía aquel diez que había conseguido en clase de ciencias, que tan pronto se truncaría. No me fue difícil hablar en público sobre las ranas y más teniendo a Gus como mascota. Protegí a mi querido anfibio del centenar de curiosos que se acercaban.
–¿Me dejas coger a Gus? ¿Eh, eh? ¿Me dejas?
–¿Podemos jugar con él?
–¿Salta mucho?
Recuerdo a todo el patio del colegio en manga corta, pese a estar en mitad de febrero; incluso Gus parecía querer zafarse del calor que le daban mis manos. Los juegos eran los de siempre: fútbol en mitad del terreno, comba bajo el porche, tres pilla-pillas entrelazándose con las demás actividades y una hilera de castigados a la sombra del edificio principal. Fue curioso que ya el ambiente oliera a hierro. Bajé con delicadeza los escalones, prestando toda mi atención en la verde rana. Si me hubiera percatado de que aquel balón rodaba lento hacia el último escalón, quizás nunca me habría resbalado con él; quizás Gus no se habría escapado de mis manos; quizás el treinta y siete de Pérez no habría aplastado a mi proyecto de ciencias, a mi amigo, a mi compañero de éxitos. Nadie se dio cuenta del terrible suceso, ni siquiera el asesino. Con mi oído busqué su último croac, pero Gus ya estaba en un estanque mejor. La reacción fue instintiva, cardiaca: rescaté de mis enmarañados pies aquel esférico redondo, colocándolo unos centímetros por delante de mi zurda; cogí impulso para disparar con todas mis fuerzas. Pérez creyó que alguien le llamaba, pero sólo era la muerte disfrazada de reprimenda. La sangre, que salía a chorros de la nariz del asesino, salpicaba a diestro y siniestro, pero yo estaba lejos: huyendo al arenal.

Fotografía de Vigía

jueves, 16 de enero de 2014

Barbería

Donde el hombre encontró su parte femenina.
Crece el vello facial a contrapelo de aquellos lugares donde la barba pone fin al desaliño. Y es que: ¡se han acabado las caricias de la muerte –o navaja– a ras de pescuezo! Ahora priman las prisas por no perder más de cinco minutos en manos de un profesional; nos fiamos de uno que simula ser Papá Noel frente al espejo del cuarto de baño. Llegan las calvas, las barbas por fascículos, el after shawe con olor a mujer, ¿dónde quedó el olor a Varón Dandy? Usamos las moderneces: las maquinillas de afeitar, las cuchillas ProGlide, pero ¿acaso los niños has dejado de recortar las fichas del colegio con las tijeras? Afortunadamente, uno que es proyecto de poeta tiene la promesa de no afeitarse hasta que no acaba sus escritos. El día que deje de escribir, espero que el tanatopractor sea un barbero.

Fotografía de Vigía

miércoles, 15 de enero de 2014

Metamorfosis

Sigue el camino
del gusano: su muda
es un capullo;
más tarde una polilla
proveedora de seda.

Fotografía de Vigía

sábado, 11 de enero de 2014

Música

Me suenan acordes tras la espalda, ¿será que el tecleo de mis largos dedos no es lo único que marca la melodía en la estancia o, quizás, un ladrón se haya colado en el interior del hogar? Sí es ésta última, no me andaré por los trastes.
Habita en cada uno de los sentidos: el tacto de quien toca el instrumento; el olfato de ese que huele la madera del violonchelo; la vista de los que observan y admiran la belleza de lo visiblemente invisible; el gusto de aquellos que saben cómo comer con belleza en el ambiente; y el oído que es lo de menos, ¿verdad, Beethoven?
Dama que habita los corazones de, incluso, los más trogloditas del lugar. Capaz de poner en discordia a dos amigos de toda la vida por un mundano enfrentamiento que va más allá de gustos y colores; pero, por fortuna, la belleza no conoce límites: nuestra hermosa Dama pone de acuerdo a veintiocho Estados en pos de un Himno de la Alegría o, también, a un burro, un perro, un gato y un gallo.
Encuentra el corredor su ritmo en las zancadas, las notas que susurran su oído bombean sangre al organismo, mientras el corazón se coge unas merecidas vacaciones.
Hasta la cordura se hace locura en su escucha.
Hermosa tormenta que, al igual que la que nos proporcionan las nubes, parece imposible que surja de semejante lugar.
Es el lugar DOnde los REcuerdos pierden el MIedo a FAllecer en la SOLedad de LA memoria SIlenciosa.

Fotografía de Vigía

jueves, 9 de enero de 2014

Cae

Cuando las hojas
caen y no hay barrenderos:
alfombras ocre.

Fotografía de Vigía

miércoles, 1 de enero de 2014

Dorothy Gale

Donde acaba la línea de la carretera, empieza el arcoíris. El horizonte se pone de acuerdo con la recta por la que circulamos. El viejo Corvette Roadster 1958 en volandas por los dos fenómenos que acompañan su paso: susurros de un sol brillante sobre el lado izquierdo del vehículo; brizna de lluvia la que moja el asfalto, salpicando la ventanilla de mi dormida copilota. A efectos visuales parece que aquellas desgastadas ruedas acabarán girando por los siete colores, cual cantarines pasos de Dorothy Gale.
Ya lo estoy soñando: de pequeño quiero volver a ser el primer conductor de coches de juguete en arcoíris. Mientras tanto, me conformaré con ir a buscar a mi suegra por Nochebuena.

Fotografía de Vigía

domingo, 29 de diciembre de 2013

Enchufe

Cosa de dos: 
Macho
Hembra
Esta vez no hay semilla impuesta por la parte masculina de la relación, pero sí un Génesis de luz propia capaz de cegar y cargar a partes iguales. No contento con una única penetración, el macho de esta especie satisface su  sexo por dos vías al mismo tiempo.
Nota: El trifásico es un exceso en la búsqueda de placer.
Es ella quien, con sus encantos, embauca a la parte opuesta. De multiorgasmo continuo. Apta para relaciones largas, donde tan solo la muerte de la bombilla o una deuda en la factura de la luz pueden acabar con el placer luminoso de un buen libro.
Provocadora. Sus dos agujeros pueden hacer que un inocente niño sea ejecutado al estilo texano: silla eléctrica.

Carta a la palabra a definir.              
Querido enchufe:
¿Qué tal está? Quisiera ser escueto, capaz de dejar las formalidades para otro momento, quizás para cuando la fortuna invada mi cuenta corriente. Hablando de corriente, no veo corriente –y perdóneme la redundancia de esta palabra a lo largo de la misiva– ese exceso de gasto en la corriente. La gente corriente, aquella que cuenta cuentos bajo sus vatios a unos hijos a los que sólo les queda soñar, vive con un escaso salario que se va en alimento. En estos días corrientes, llenos de una felicidad fingida, nos han puesto al corriente de una subida de la factura que creo anormal. Las calles de la periferia, barrios perdidos en el centro de la ciudad y autovías de gran calibre han dejado de proporcionar seguridad a sus usuarios. Lo cual me lleva a preguntar: ¿de verdad hay tanto gitano viviendo del cobre o usted es tan gitano de cobrarnos los excesos en los escaparates de Serrano? Me gustaría que se mojara, como hojarasca que lleva la corriente; también –soy consciente de su utopía– sería un inmenso placer para el bolsillo de los contribuyentes que dejara atrás esa corriente filosófica que llevan las grandes empresas que le nutren de energía. Pruébelo, notará la felicidad. Siga sus instintos herbívoros y vaya a contracorriente.
Atentamente, una persona corriente y moliente.
               
Pasión de electricistas.
Llave de aquel que es incapaz de hacer bien su labor, pero que por parentesco familiar o amistad siempre tiene comida en el plato.

Fotografía de Vigía

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Humo

Habemus verbum, que diría el Cónclave. Sale gas blanco de la chimenea, avisando a lectores de la nueva elección de vocablo a definir.
Asfixia personificada en techos de grandes ciudades revestidas, bajo la azul bóveda, con una fea boina grisácea de moda. Es la obligación de aquellos amantes de lo metropolitano que, sabiéndolo, mueren por culpa de un exceso del corazón, ¿será que el amor nos vuelve tontos? ¿Por qué no hacemos caso a la razón de los pulmones? Se me ocurre un haiku:

Pulmones dando
vida; seres humanos
que ahogan el aire.

Comunicación no verbal de indios que murieron por su inhalación, no por aquellos vaqueros del lejano Oeste.
Sinónimo de bienvenida en casas que huelen a leña; también de sordera, pues mi madre ya se queja de la falta de oído que le ha dejado el extractor de la cocina.

Fotografía de Vigía

domingo, 8 de diciembre de 2013

Ratas

Querida Ratita:

Te escribo estas letras con urgencia y brevedad, pues la euforia está a punto de transformar mi pelo en púas de erizo.
Los últimos paseos me lo han confirmado: las calles de París son ahora seguras. Al fin, el paraíso reina sobre un empedrado que ha dejado de acompañar los bípedos pasos. Son ellos quienes, tras varias paradas en seco, han acabado plasmando su hocico a ras de suelo, olfateando una propia desdicha ensangrentada. En el ambiente huele a queso, ¡y yo lo disfruto como el que más!
Te ruego salgas de tu escondrijo de campo, vuelve conmigo a la ciudad.

Posdata: mi nuevo agujero se encuentra en la plaza de la Guillotina. Es la vigésima primera cabeza, donde todavía quedan restos de comida entre los huesos.


Tu querido Ratoncito.

Fotografía de Vigía

miércoles, 20 de noviembre de 2013

domingo, 27 de octubre de 2013

Geología

Aún no escalaste
sobre la cara be
de las montañas;
ni te diste de bruces
con mi espeleología.

Fotografía de Vigía

jueves, 24 de octubre de 2013

miércoles, 23 de octubre de 2013

Pagio

Cilindro cancerígeno que da porte al chulapo que lo fuma. Entre chotis y chotis, un pitillo a ritmo de zarzuela, mientras las jóvenes se pasean por la ya perdida Pradera de San Isidro: Dime guapa, ¿dónde vas con mantón de Manila? ¿Dónde vas con vestido chiné?, preguntaban ellos; a lucirme y a ver la verbena y a meterme en la cama después, contestaban ellas. En mitad del ferial destaca su horripilante humo, contrastado con el bello aroma del clavel.

Fotografía de Vigía

domingo, 20 de octubre de 2013

Luna

Se muestra airada
la Luna sin visión
de Lazarillo.
Descorre la cortina
y que su luz te tome.

Fotografía de Vigía